Reflexiones sobre la marcha...

Os agradezco que visitéis mi blog personal, donde reflejo mis poemas y donde me comunico, salvando las trampas del espacio geográfico, con todos vosotros. Gozáis de enlaces, tanto de páginas recomendadas como de tiendas donde adquirir mi primer libro "Ocaso en la diáspora", además de presentaciones fotográficas en la zona más baja de la página. Un abrazo a todos, y disfrutad de mis versos... Me encontraréis en Facebook (Luis D. Díaz Velázquez) y en Twitter (luisddiazv). Allí mis actualizaciones al momento.

El autor, Luis Díaz







lunes, 30 de abril de 2012

Homenaje a Ángel González

Buenas tardes a tod@s:

   Siento mucha alegria de volver a publicar en este blog, aunque sea de manera escueta y directa: el día 3 de mayo a partir de las 10 de la mañana se encontrará entre los alumnos y alumnas de la UAL el poeta Luis García Montero para un homenaje a otro gran poeta de las letras castellanas actuales: Ángel González. Esperamos contar con la presencia de todos y todas para disfrutar de un rato de recuerdo, felicidad y orgullo por la obra de dos maestros del verso. Saludos a tod@s.

Luis Díaz

miércoles, 1 de febrero de 2012

A un amigo...

   ¡Por fin terminé de escribirlo! Lo he disfrutado como un enano... todos y todas tenemos a alguien que ha sabido llegarnos: o nos ha ayudado sentimentalmente, o en nuestro desarrollo vital o en nuestra formación filosófica. En concreto, en mi persona, Marino ha sabido ayudarme, complementarse y contribuir a las tres. Yo únicamente tengo palabras de agradecimiento en unos momentos tan vitales como los que estoy pasando. Marino: todo volverá a su sitio, como me dices siempre, tarde o temprano... los llantos pueden ser risas y las risas pueden ser llantos y todo, absolutamente todo, esta ahí delante. En la espera de todo eso te pido: quedate a verlas venir conmigo. Un potente abrazo de tu íntimo amigo, Luis Díaz.


A mi amigo Marino

No voy a tolerar esta noche
que estos versos sean
sensibles porque sí,
ni voy a dejar al recuerdo,
por muy repleto que diga estar,
permitirle un K.O. al olvido.

Mucho que escribir
a un hombre de letras,
rápido, preparado,
impermeable al miedo:
no se amilanó en las pruebas
o amenazas, aquellos despidos vitales.

Desde que llegó
en aquel tren sin vías

a estos dominios de cartón,
rara vez apareció en demasía,
mas que cuando lo han necesitado,
antes o después,
sus allegados (es decir, todo el censo).

Un edificio no se hace a sí mismo
(tiene esa imposibilidad).
Benítez, sin embargo,
si que ha sabido construirse
llevando por bandera ese
“yo solo sé que no sé nada”.

En los momentos de ahora,
en los minutos de este bolsillo,
solo tengo agradecimiento:
yo y los que, como yo,
o te ríen, o te escuchan, o te lloran…

Pronto te veré, mi compañero,
en algún lugar donde suene el tres:
pronto te invitaré a un ron
entre punto y salsa.
Pronto triplicaré las palabras,
pronto triplicaré los puntos.

Como tú dirías:
“eso es lo bonito”…
se te quiere, Marino.

Collar de juegos

   Probablemente hace muchísimo tiempo que no actualizo dos días seguidos... no se si será el subidón de visitas que ha pegado el blog con "Matemáticas" o que ahora tengo una razón de juego para moverme más en la literatura. 

   Dos meses moviditos me han traído un bajón literario serio pero siempre vuelvo a ello porque, sencillamente, no me queda otra: el que escribe una vez escribe dos, el que escribe dos, escribe tres y el que escribe tres ya pasa a escribir tres millones. Va para quien lo ha provocado, que últimamente sabe arrancar versos y prosas, logos y esperas, sonrisas y peticiones... 


Collar de juegos

No te voy a mirar nunca
con otros ojos que con aquellos
con los que me provocas que te mire,
ni voy a rezarte otras oraciones
que las letanías 
del te espero porque existes.
Si esto fuese un final 
no tendría tanto color de principios,
tanto olor a gabardinas 
de besos furtivos, de metacrilato.

No te voy a acariciar nunca
con otras manos que con aquellas
con las que me provocas a acariciarte,
ni voy a llevarte a otro cielo distinto
del que conozco yo, del sudor y la absenta.

Sin marcarlo, de todas maneras,
 y avisando antes de gritarlo:
el único pago que quiero a cambio
es el dinero con el que me hablas,
la boca con la que me miras
y ese contorno en los ojos 
que se te dibuja para siempre
cada vez que me los cierras...
el único pago, mira,
que deseo ahora mismo,
es el sacarme lo que pincha
pinchándome contigo,
es caminar tus carreteras dejando atrás ese cartel:
bienvenidos al olvido.

Luis Díaz

martes, 31 de enero de 2012

Las matemáticas

   Realmente no tengo ni idea de por qué lo he titulado de esta manera, porque detesto las matemáticas, todo el que me conoce lo sabe. Aún así, todos sabemos que son seguras, que son firmes, que no fallan... el amor a veces es igual: por muchas líneas de acción que tomes, una incógnita X lo seguirá siendo... espero que las dueñas de esos sentimientos del no por ser que no ni saboreen eso ni lleguen a arrepentirse, porque si hay algo mas difícil que el no es el "tarde", porque significa "pudo ser y no fue... tampoco lo será". Espero que lo disfruten. Muchos besitos, y en especial mención a la monosa, jeje. Salud.

Matemáticas

En la raíz cuadrada
de tus adentros de estructura
reina el dos por tres
de una sintonía de reyes.

En esa sintonía
lloran las corcheas,
tiemblan las semicorcheas
porque no saben cantarte
ya sino cánticos que son cantares
ya cantados por Serrat.
No saben más que copiarse de tus ojos
porque, después del fusilamiento masivo
de la última noche sin tango
en mis colchones
se olvidaron de recitar.

En la raíz cuadrada 
de tu historia no escrita
escribe el manco de Tartessos...
que llore la tabla del tres
de quien no conoce otro rostro
que tu rostro,
de quien no ama otros amores
que tus pasionales "y me llevo una",
de quien se llenó de vacío
en el parque con columpios tristes
de tus entrañas.

Luis Díaz

miércoles, 11 de enero de 2012

Actualizando, igual que la vida...

Buenas tardes; lectores y lectoras:

   Por fin saco diez minutos para actualizar esto. Entre examenes de febrero y demás asuntos que aparecen todos los días y que requieren tiempo... (si, como vosotros y vosotras opino que debería comprarme un coche). 

   Pues bueno, después de aquellos recitales junto a Yeray Barroso (www.yeraybarroso.com) y Anghel Morales, he dado un poco de velocidad a la escritura, la tenía algo parada y ya las musas estaban pidiendo que les hiciese algo de caso, que se sentían olvidadas. Poco a poco he ido recopilando cositas sueltas que tenía por aquí y pasándolas a este formato, por lo que poco a poco las iré subiendo y compartiendo con todos y todas vosotros y vosotras, esperando que al menos os parezcan aceptables.

   Todas las etapas se acaban y hay que cerrarlas y empaquetarlas, no permitir que se conviertan en la sal de la vida y mirarlas con una mezcla entre respeto, ternura y superioridad, pues si las has pasado es porque has evolucionado. Aquí os dejo unos versos deseando seriamente que os gusten. Un potente abrazo y un sonoro beso.

Tren de lejanías


Aquellos lugares donde te viví
hoy aparecen grises...
la música que los controla
es sucia, como de gramola,
llena de unos insectos turquesa
que me conmitan a recordar
aquel latido húmedo y fuerte...

Subí en ese tren que,
con ojos vidriosos y muy abiertos,
me pediste que evitase
por todos los caminos...
que no le viese con buenas manos
por ser consejero de callejuelas
y rincones sin una salida visible.
Me recordabas una y otra vez
mientras entre mis manos reías
que sería peligroso
(pero solo para mí).


Ese sentimiento de permanencia,
ese reír, ese papel de lija
que resultó para mi escudo
ser tu sonrisa,
esa que en mi camisa dejaba restos
de recuerdos de soledad,
esa que en mi alma encajaba
como en un eclipse
podría encajar una sortija...
que daño hizo, hace...
que daño hará...

Ese tren de lejanías
directo a las malas modas,
ese documento de hierro frío
que no me permite parar...
ese tren de tus cabellos,
ese adelanto de la ciencia...
ese y solo ese es el que,
por sus ruidos y su minibar
lleno de felices y borrachos,
no te permite escucharme llorar...
no me consigue solicitar
por el bien de mis entrañas,
olvidarme de que, cuando si te tenía,
mis dedos no paraban de cantar.

Luis Díaz




martes, 6 de diciembre de 2011

Crónica del viaje a Tenerife

   Buenas tardes a todos/as:

   ¿Cómo va todo? ¿también les deprimen estas fechas? Bueno, paciencia, que ya se irán pasando y volverán las aves que emigraron a otros lugares para alegrarnos la vista con su arcoiris de desarrollo tan elástico, con esa serenata de "llegaron fechas mas cálidas"...

   Como saben, las dos últimas semanas del mes pasado volví a Tenerife para, junto al Gran Anghel Morales y a mi Poeta del Mar, Yeray Barroso, dar una serie de recitales y presentar "Hilando el alma", el primer poemario de mi amigo Barroso, que ya pueden adquirir en cualquier librería de Canarias y fuera de las mismas a través de internet.

   Les dejo con una crónica escrita por Thais Águila Expósito, que, a mi juicio, viene a reflejar lo que han sido estos bellísimos días. Sin más me despido de todos ustedes, sean felices, que la vida son dos días, y este es el primero. Salud.


TENERIFE ATIENDE A UNA NUEVA OLEADA DE POETAS.

   Íntimo, acogedor y extraño. Podrían ser tres de los muchos adjetivos que han estado pasando por la cabeza de Luis Díaz Velázquez, para describir las sensaciones que ha experimentado en cada una de las citas que se han desarrollado a lo largo de la pasada semana junto a Yeray Barroso, poeta y amigo, que también ha aprovechado para dar a conocer su primer libro “Hilando el Alma”; y Ánghel Morales, escritor y editor de ambos.
   Las localidades de Garachico, La Matanza de Acentejo, el Instituto de Buenavista y la Sala de “El Granero”, también perteneciente a este último municipio, han sido los escenarios de las citas en los que Luis y Yeray, pese a sus tempranas edades, de 21 y 19 años, se han visto enfrentados a un público compuesto por personas que habían visto cómo esos críos, que jugaban a la pelota y a la bicicleta, cada uno en las plazas de sus pueblos, ahora se subían a una mesa a recitar versos llenos de referencias a esos mismos recuerdos.

   Desde Almería, donde reside Luis actualmente, a Tenerife para comenzar la ‘gira’ de recitales en el antiguo Convento de San Francisco de Garachico con motivo de la celebración de las Fiestas en honor a Santa Cecilia. El acto fue presentado por Francis Pérez, periodista conocido por su trabajo en la Televisión Daute. En él se alternaron las intervenciones de Ánghel, Yeray y Luis, dando un broche de oro a la cita y concluyendo con la actuación de “La Coral de Cámara de Garachico”.

   El alumnado del tercer y cuarto curso de secundaria del I.E.S de Buenavista, fue el siguiente público en atender al poeta de su pueblo. Luis Díaz dio a conocer no solo su obra “Ocaso en la diáspora”, sino también a sí mismo y a las razones y curiosidades que giran en torno a la escritura y publicación de un libro. Se sucedió una lectura de poemas, tras la cual, los jóvenes intercambiaron multitud de preguntas.
En la Matanza de Acentejo, tuvo lugar el tercero de los encuentros. El pueblo natal del poeta Yeray Barroso ofreció a éste la oportunidad en su Biblioteca Municipal de presentar oficialmente su libro “Hilando el Alma”. Así como en Garachico, también intervinieron Ánghel y Luis D., esta vez, a título de editor y prologuista del libro. El acto fue presentado por la Concejala de Cultura de la localidad, y presenciado por un público, formado por familiares, amigos y vecinos de la Matanza, entre otros.

   Un emotivo homenaje en honor a Nicolás Fernando Hernández Segovia, conocido por todos como ‘Nando’, fue el punto de partida de la última cita de recitales. Tuvo lugar en ‘El Granero’, del municipio buenavistero. Luis escribió y ofreció a los presentes, entre ellos la propia familia del fallecido, una elegía acompañada por sonidos de guitarra, tocados por Alexis Casaña. El acto continuó con la poesía de Luis, que en esta ocasión, recitaba como poeta anfitrión, junto a Yeray y Anghel, tal y como en ocasiones anteriores.

   Son el amor, el orgullo al glorioso pasado de la isla o la pasión que desata la tierra natal cuando es vista desde lejos, algunos de los tintes que se transmiten en “Ocaso en la Diáspora” en notas de rabia y desenfreno. Son también la historia, la ambición del mar y su incansable azul, el verde intenso de las montañas o la riqueza natural que compone la Isla, los sentimientos traducidos a un lenguaje romántico y lírico con el que Yeray “Hila su Alma”.

    Con esto, son capaces y culpables de impregnar y contagiar a quienes asisten a conocer sus obras. Un pueblo que nota cómo se le infla el pecho al escuchar un lenguaje social y crítico que cala en el sentimiento y en la memoria de quienes conocen y recuperan la conciencia del significado de ser Canario.

Thais Águila Expósito.

   

jueves, 8 de septiembre de 2011

Volvemos a la carga: Tenerife y poema...

   Señoras y señores, se acaba el verano... esta época ha servido para reflexionar sobre decenas y decenas de cosas y para dar pasos firmes en muchos caminos... en septiembre comienzan muchos asuntos, y el literario no iba a ser menos: anuncio que pronto mi querido amigo y poeta Yeray Barroso (http://www.yeraybarroso.com/) publicará Hilando el Alma en las editoriales Idea-Aguere, en la colección Aguere Poesía, donde también tengo el gusto de tener yo mi primer poemario publicado.

   En este orden de cosas anuncio que visitaré mi tierra natal, Tenerife, en la segunda mitad de noviembre, dando junto a él y a Anghel Morales, editor y poeta, varios recitales, contando con la presentación de Yeray Barroso probablemente en Santa Cruz de Tenerife. En cuanto hayan fechas aseguradas comienzo a publicarlas en este blog para poder ver allí a todos aquellos que disfrutan de los versos y poder charlar y estar acompañado por ellos... 

   Yeray, esto es para que lo guardes siempre: estoy orgulloso de ti y ha sido un honor estar a tu lado, aunque virtualmente, en todo el proceso de edición de tu libro... yo también le he y te he visto crecer. Ánimo y a la batalla.

El maletín cerrado...


Un maletín cerrado
llora en la oscuridad…
está olvidado en ese armario,
en ese aire de vidrio,
reacio a gritar
por no abandonar el poco orgullo
que pueda quedarle.

Se reafirma en calibrar memoria,
rescatando aquella frase vaga:
“cualquier tiempo pasado fue abierto”…
Maldice su sometimiento a las modas,
insulta a la cosmovisión de piel
que lo hace atemporal…

Realmente, está mareado,
lo sabe: se encuentra mareado…
Lleva tanto bajo la oscuridad,
prostituyendo su uso
tras la manta apolillada que lo hace inmaterial,
que ya no recuerda qué lleva dentro…
Sabe que duele, que pesa,
pero está insensibilizado…

Ese maletín cerrado
olvidado en la oscuridad,
ayer fue esclavo…
Realmente, hoy también.


Luis Díaz